A lo largo de este año un extraño sentimiento me ha acompañado, algo raro está sucediendo a nivel local con el desarrollo web. Es llamativo. Mientras más gente me lo confirma, más me intriga como se resolverá: cada vez hay menos opciones de respuesta capacitada para afrontar las necesidades del mercado interno de las pequeñas y medianas empresas y negocios locales.
Situación actual
El mercado del software argentino ha experimentado un excelente periodo de crecimiento durante los últimos años. Luego de la debacle del 2001 y del consiguiente reposicionamiento de la moneda local frente al mundo el mercado movió su centro de atención al outsourcing, mismo trabajo pero paga tres veces mayor, el sueño de todo desarrollador y empresario. Hoy, seis años después, todas las grandes fábricas de software destinan sus mayores esfuerzos y recursos para capturar nuevas cuentas en el exterior y cumplimentarlas con éxito para capturar así más de ellas.
En el transcurso de esto varios movimientos y tendencias marcaron camino. Mientras que en el anterior milenio todos sabían desarrollar en Visual Basic y su hijo bastardo, el ASP, hoy por hoy nadie, salvo empresas grandes del mercado, lo reconoce como propio. Año a año el JAVA ganó adeptos y entusiastas entre arquitectos y desarrolladores debido a su solidez para los primeros y la buena paga para la mayoría de los otros (sin excluir a uno o al otro de ambas causas). El posicionamiento del Open Source como herramienta válida para desarrollos comerciales y empresariales. El posicionamiento del uso del PHP y el MySQL entre grandes productores (Yahoo, IBM, y más) para grandes productos. La teorización de la web y muchas otras cosas más. Transformaron la realidad del negocio del software y del desarrollo web.
Curiosamente el más poderoso cambio en el mercado nacional es que la gente no quiere trabajar para argentinos.
Problema local
Curiosamente hace un tiempo la gente venía, según la expresión a “hacerse la América”, pero ahora los locales quieren “hacerse la Europa”. El favoritismo del cambio a la hora de competir con los precios de los desarrolladores de antiguo continente y la bonanza del cambio de la moneda europea y americana a la moneda local ha cambiado el centro de los esfuerzos al trabajo offshore.
Lo sorprendente de esto es que el consiguiente aumento de los costos por proyecto – lo que para un cliente local costaba x cantidad de dinero para un cliente del exterior puede llegar a costar x*3 cantidad de dinero, produciendo un inflamiento (por no decir la maldecida inflación) en los precios de los desarrollos locales. Y si bien esto es muy bueno para el negocio, es muy incomodo para los clientes.
Lo que antes costaba 1 para un cliente local ahora cuesta 3, porque si no lo paga él lo paga el que paga 3 en el exterior. De esto se desprende que las pequeñas y medianas empresas no encuentren repuesta adecuada a sus presupuestos para sus proyectos. Ahora, la pregunta es ¿oportunidad o problema?
¿Oportunidad o problema?
Este movimiento en el mercado local puede ser interpretado de dos maneras: oportunidad o problema.
Oportunidad para aquellos que quieran explotar el mercado local, ofreciendo trabajos a menor costo del mercado pero compensando con una mayor producción la diferencia en los ingresos.
Problema para el mercado, porque si los que saben están trabajando para afuera el resto que no llega a cumplir con los requisitos trabaja para adentro.
Lo uno o lo otro depende de los que se hagan cargo.
Me parece que el problema es otro. La gente se especializa en pocas cosas, las que están de moda. Muchas tecnologÃas que globalmente se utilizan son dejadas de lado. Siempre la tendencia se sigi´p aca, nadie inventa nada nuevo.
Je, Armando, me parece que el tema es que hoy por hoy hay ciertas tecnologÃas que estan mejor pagas y eso guÃa a donde apunta la gente. Si te fijas fuera de argentina ciertas tecnologÃas como Zend y OpenLaslo estan pisando fuerte y son las nuevas tendencias. Pero aca no son muy masivas. En su momento Ruby quizo entrar, pero no lo logro.